diciembre 17, 2019 Por Marc Casellas 0

Autorregulación publicitaria en el cannabis

La autorregulaci√≥n publicitaria en la industria del cannabis en Espa√Īa

¬ŅEs necesario un C√≥digo de Buenas Pr√°cticas Publicitarias en la industria cann√°bica? ¬ŅHay que ir un paso m√°s all√° de lo que la ley exige? ¬ŅExiste realmente una industria del cannabis?

El cannabis ya de por s√≠ genera controversia. En parte por la desinformaci√≥n. En parte por la mala informaci√≥n. Y en parte, por la infoxicaci√≥n. Y en parte por el oportunismo. Son muchos a√Īos de contracultura que no se borrar√°n f√°cilmente en parte del imaginario colectivo.

 

 

Y una de las partes más importantes de la creación de este imaginario es la publicidad, la comunicación. Los mensajes, los colores, las imágenes y los tonos condicionan como las marcas son percibidas. Tanto por sus clientes como por la sociedad en la que opera.

 

 

Y es ahí donde entra la autorregulación publicitaria mediante los códigos de conducta. Principios y normas deontológicas que se marcan las industrias como compromiso de responsabilidad social. Y, por lo general, sometidas a un tercero en caso de conflicto.

 

 

Este tipo de ¬ęauto imposiciones¬Ľ¬†son una respuesta a la necesidad de las empresas de coexistir e integrarse en una sociedad. Las marcas, van m√°s all√° de una descripci√≥n. Las marcas tambi√©n contienen promesas e ilusiones. Y deben ser veraces, honestas, legales y leales siempre en beneficio del consumidor para sobrevivir en el tiempo. La suma de cada marca, es lo que hace una industria responsable o no.

 

 

Los consumidores se benefician porque pueden dar más credibilidad y veracidad a la publicidad que reciben, a las promesas que se les realizan. Y de no ser así, tienen los mecanismos para tramitar las reclamaciones que sean necesarias. La protección al consumidor, al menor o colectivos en riesgo es fundamental.

 

 

A su vez, esto beneficia en las mismas empresas de cannabis puesto que se incrementa la confianza del consumidor, ahondando en una mejor reputaci√≥n de marca y colectiva. En un segundo nivel, las compa√Ī√≠as pueden pedir asesoramiento para cumplir la normativa y evitar controversias o reclamaciones judiciales.

 

 

Adem√°s, la autorregulaci√≥n es percibida por las administraciones p√ļblicas como algo sumamente positivo, puesto que refuerza la normativa legal y descarga al sistema p√ļblico de tr√°mites y burocracias. En el caso del cannabis, donde la hiperregulaci√≥n puede ser una realidad, avanzar y demostrar la madurez que a√ļn no se nos supone. En el eventual caso de ciertas normalizaciones, si la comunicaci√≥n siempre ha sido responsable, legislativamente ser√° algo favorable.

 

 

Por supuesto, la adhesi√≥n por parte de las empresas es algo voluntario. No son c√≥digos de obligado cumplimiento puesto que van algo m√°s all√° de la ley estricta. Son, como dec√≠amos, un extra de confianza. Las empresas que no quieran formar parte no podr√°n beneficiarse ni apropiarse de muchas de las ventajas adquiridas por el mero hecho de formar parte de esa red, alej√°ndose del standard de compa√Ī√≠as.

En la industria del cannabis espa√Īol, tenemos muchos c√≥digos sectoriales con los que nos podemos emparejar. Normas ya aprobadas y consensuadas por el conjnuto de los miembros de ese sector:

¬ŅQu√© principales c√≥digos podemos tener en la industria del cannabis como referentes?

 

1. Código de confianza online
2. Promoción de medicamentos de prescripción
3. Publicidad de cerveza
4. Publicidad de bebidas espirituosas
5. Publicidad de medicamentos dirigidos al p√ļblico
6. Publicidad de perfumes y cosméticos
7. Publicidad de vino
8. Publicidad de medicamentos genéricos
9. Publicidad en cine
10. Publicidad de tecnología sanitaria

Otros ejemplos los podemos tomar de las gu√≠as ya creadas para pa√≠ses o zonas donde el cannabis se ha desregularizado por completo. California o Canad√° tienen sendos c√≥digos, que vienen a aclarar y a cumplimentar lo que marca la ley.

Para concluir y, por si alguien le queda duda de la necesidad de códigos así, han aparecido distintos estudios, con resultados pésimos para el etiquetado de CBD.

 

El primero empezando por la izquierda fue realizado por el Observatorio Espa√Īol del Cannabis Medicinal. Se estudiaron 15 aceites diferentes y en el 46% de los casos los niveles de CBD no se correspond√≠an con los niveles etiquetados.

Autorregulaci√≥n publicitaria en el cannabis 1 

En el siguiente, realizado por el International Cannabis & Cannabinoids Institute sobre 29 aceites de CBD, el 24% tenía discrepancias sobre el contenido real de CBD o sumas de CBD y ácido cannabiolítico

En el tercer estudio desarrollado por el Journal of the American Medical Association sobre 84 productos de 31 compa√Ī√≠as, el 69% de los productos estaban o bien sobre o por debajo e las cantidades etiquetadas de CBD.

En el √ļltimo estudio que recogemos, llevado a cabo por la NBC 6 Miami, sobre 35 compa√Ī√≠as dio como resultado que el 57% ten√≠a menos de la mitad de la cantidad de CBD publicada en el etiquetado.

Lamentablemente, estos estudios nos muestran que la vulneraci√≥n de los derechos y la seguridad de los consumidores es bastante habitual en nuestro sector. Eso tiene consecuencias negativas para todos y cada uno de los miembros que configuramos esta industria y que estamos luchando por hacerla crecer. Por eso es tan importante que empecemos a tomar cartas en el asunto propulsando una autorregulaci√≥n de la comunicaci√≥n del mismo. Ha llegado el momento de crear el C√≥digo de Buenas Pr√°cticas Publicitarias en la industria cann√°bica.

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