Hacer marketing para la industria del cannabis, como sucede en otras industrias, es entender y aplicar un corpus de conocimiento debido a ciertas especificidades. La industria farmacéutica o la del autocuidado, por ejemplo, tiene una rama del marketing dedicada a ella.

Y eso es así porque, como hablábamos en este post, existe un sentido de industria. Compañías que compiten entre ellas pero que también se alían para defender sus derechos y exigirse unas obligaciones. Por ejemplo, y como siempre insistimos, en los códigos de buenas prácticas. Entre ellos, se han marcado reglas que todos deben respetar. En el caso de las “farmas” el 95% de las laboratorios forman parte de este grupo autorregulado.

Si el cannabis, se plantea como la gran industria; tanto medicinal como en gran consumo, donde la consideran la más disruptiva en años, debe reforzarse. Se plantean nuevos paradigmas de marketing, donde nadie ha estado antes. La forma de llegar al consumidor, de aproximarse al usuario por parte de las marcas de cannabis ya está cambiando. Y el CBD es uno de los casos más exponenciales porque muchas marcas de CBD ya están llevando sus productos al gran consumo; moviendo y ampliando la base de futuros usuarios de cannabis.

GaryVee, un referente en comunicación también apuesta por esta industria

Y trazar ese camino, aún por recorrer, se encuentra muchas dificultades. En la mayoría de ocasiones por las percepciones por parte de la sociedad (o de los medios) no siempre bien informados. No valen los viejos caminos, como la publicidad o las campañas de banners. El sesgo es muy presente y deben buscarse alternativas y nuevas vías de marketing

Por eso es tan importante buscar caminos nuevos y potenciar las tecnología como herramienta competitiva. El marketing de cannabis, debe ser más cuidados que cualquier otro.

ARCE: nuestros 4 pilares del buen marketing para cannabis

La A de Analítica y de Aprendizaje. Debemos medir aprender constantemente. Y eso, es aún más evidente en cannabis. Como palabra baneada, cannabis, es muy complejo sacar buena data de terceros. Y no solo medir nuestra performance sino investigar y saber donde podemos contactar con nuestra comunidad.

La R de Responsabilidad. En los mensajes, en respetar las leyes y los principios de la buena comunicación. Responsable en saber que se tiene entre manos, en muchos casos en zona gris. Ser cauteloso con las promesas de marca, en atribuir beneficios que no son. Ser riguroso en evitar a los menores o incitar el consumo del algún modo. Aquí tienes nuestro código de buenas prácticas para ampliar más este concepto.

La C de Creatividad. Ser innovador en producto, ser creativo en los mensajes (respetando la R) y en los canales. Ser creativo también es ser valiente y apostar por nuevos códigos, nuevas formas de comunicar. Eso conlleva ciertas dosis de valentía y de liderazgo. No caer en la tentación de lo obvio, de los clásicos iconos como la hoja marihuana.

La E de Especificidad. El cannabis debe tratarse como un nicho, no debemos pretender estar en los principales medios. No solo es una batalla costosa sino que además no impactos en nuestro publico. Ser específico es relacionarte con tu comunidad, con tu tribu. Involucrarte con tu audiencia, hablar con tus usuarios y conectar con ellos. Haz SEO estratégico y orientado a posicionarte en la industria.

4 pilares del buen cannabis marketing

Y esos son nuestros pilares más básicos. Pueden servir para cualquier industria pero están pensados fundamentalmente para las marcas cannabis focused, ya que son los puntos que se deben priorizar antes que otro tipo de acciones corto placistas y sin orientación estratégica. Evitar la tentación de caer en códigos ya pasados o para colectivos muy concretos.